Descripción
El malta turbado más célebre de Islay y, para muchos, la vara de medir con la que se juzgan los demás. Dieciséis años en roble le dan a Lagavulin la profundidad necesaria para sostener su humo en lugar de quedar dominado por él.
Nariz Humo de turba de una intensidad notable, yodo y algas, sobre un dulzor rico y profundo.
Boca El humo seco de la turba llena el paladar, con un dulzor discreto pero tenaz, seguido de sal marina y algunos toques de madera.
Final Largo y elegante, cargado de turba, con mucha sal y yodo.
Lagavulin destila en la costa sur de Islay desde 1816 y tomó su forma actual de la mano de Peter Mackie a partir de 1887. Se disfruta solo, o con unas gotas de agua a temperatura ambiente para abrir los aromas.




